La lectura ha dejado de ser un medio de obtener información para pasar a ser un medio de expresión, en el cual podemos ver los pensamientos de los escritores que dejaron huella hasta los escritores que empiezan en este mundo de signos ocultos, de expresiones inconscientes, de liricas encantadoras y movimientos sin explicación. Además del juego de opiniones críticas por parte del lector, el cual espera ser seducido por un texto, con el que se pueda sentirse identificado, lo cual genera en el escritor una gran obligación, ya que si llega a errar en el significado que quiere dar a entender, el lector podría tomar un camino inesperado. De igual modo el lector juega un papel importante en las lecturas ya que es el detective que debe descubrir los ideales del escritor para no tomar una mala comprensión y no desencadenar así una tormenta de malos entendidos, de destrucción del interés por culpa de malas pistas tomadas por el lector. Es por eso que el escritor tiene la tarea de colocar unas pistas en determinados puntos para evitar una mala comprensión que lleva a una mala lectura. También muchas veces el lector se convierte en un nuevo escritor, porque el solo hecho de hacer un punto, ya lo convierte en un escritor, un escritor inconsciente pero a fin de cuentas un escritor, el cual con sus ideas, le da la energía necesaria a las letras para poder volar a través del mundo, y llegar a los rincones más recónditos, a las personas más sabias y a los espacios más tenebrosos del ser humano, en los cuales las letras toman una fuerza titánica, que hacen que el lector sea tan despiadado contra el escritor que hace que este ande con toda la cautela que se le pueda ocurrir, para no decaer en las garras de las críticas más fuertes de personas que se creen dioses de las palabras, que al final de cuentas solo son simple mortales que les llega la muerte cuando piensan que están en la cima.
De igual modo el lector es también un navegante, que debe de encontrar su rumbo frente a un mar de comas, puntos, palabras repetidas y guiones, además de intentar encontrar el tesoro escondido de le depara al final de la lectura, la cual jugara el papel de juez, para evaluar qué significado le dio a la lectura, que camino tomo, por que tomo ese camino, que esperaba encontrar por ese camino, en fin son demasiadas las variables que se deberían mirar para llegar a una conclusión justa sobre el lector. De igual modo se debería ver qué papel juega los hechos en los que se basó el escritor para crear el texto, de quien se basó, que material utilizo para eso, entre otras cosas. Por último se podría resaltar el valor que posee un buen libro, el cual puede valer poco pero tiene un conocimiento rico en intelectualismo, que hace que el lector salga del oscuro umbral del analfabetismo literario, en el cual cae constantemente la humanidad y que si no sale pronto tendrá el triste destino de repetir todos los errores de los cuales huyen constantemente, pensando que evadiéndolos podrán evitar que se realizasen, sin saber que el único modo de hacer eso es culturizándose, recurrir a ese viejo sabio llamado lectura, el cual siempre tendrá sus brazos abiertos para las jóvenes mentes que le busquen, de igual modo corregir a los que ya tienen algo de recorrido en sus vidas y recordar el pasado con aquellos que ya saborean las mieles de la vejez.
Pero con el paso de este escrito se ha ido, desviando del punto original, el cual era: “Leer es cosa de otro mundo”, a lo cual, mi lector, he decidido volver, para dar a explicar mi idea principal, y así darle un final justo a tan humilde escrito. “leer es cosa de otro mundo”, ya que al leer podemos viajar atreves de la cabeza de los escritores de todo el mundo, de igual modo los de todas épocas, también los de todos los estilos y por ultimo a los de todos géneros.
Qué pasaría si el ser humano olvidara a tan preciadas joyas, las cuales valen más que todo el oro del mundo, ya que un libro te regala su conocimiento, sin importarle tu raza, edad, género, religión, etc. De igual modo un libro te expresa que piensa su escritor, los motivos por los cuales el escritor ha decidido dejarte sus palabras, las cuales confía que no se ira como el aire que lo rodea, que sus libros no lloraran, cuando el ya no esté en esta tierra de sueños e ilusiones, ya que tú los cuidaras como él siempre hubiera querido, ya que ningún escritor, escribe por escribir, porque aunque el escritor escriba las cosas más incoherentes y odiadas de su interior, el siempre pondrá algo de su alma, para escribir una frase.
Para que al final se puedan decir que leer es una cosa de otro mundo.
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